Festivals in Sevilla

Enero: Día 5. Cabalgata de los Reyes Magos. Fue precisamente aquí en Sevilla donde el Ateneo y el poeta José María Izquierdo organizaron, en 1918, acaso por primera vez en todo el país, este desfile de carrozas e ilusión que cada año recorre, a lo largo de más de cuatro horas, las principales calles de la ciudad.
Febrero: Carnaval. Baile de los seises. Durante los actos religioso que tienen lugar el domingo, lunes y martes anteriores a la Cuaresma, esta peculiar y antiquísima institución sevillana, compuesta por niños que danzan y cantan ante la Custodia con el Santísimo, lleva a cabo su primera actuación del año. Se repetirá en las fiestas del Corpus y de la Inmaculada.
Marzo-Abril: Semana Santa. La fiesta grande de Sevilla, que muchos consideran como la máxima expresión del ser de la ciudad. La vida civil se suspende durante siete días y el rito de la Pasión y Muerte de Jesús, desmenuzado en sus más pequeños episodios, llena las calles de bellísimas vírgenes, rostros doloridos, penitentes y muchedumbres en incesante ir de un lado para otro. Son días de intimidad clamorosa.
Cada día hay varias procesiones:
Domingo: Virgen de la Amargura.
Martes: Cristo de la Buena Muerte.
Miércoles: la Piedad del Baratillo.
Jueves: la Quinta Angustia. · El Cristo del Cachorro, el Silencio, el Gran Poder (el Viernes).
Y el Sábado: el Santo Entierro.
Feria de Abril
Unas dos semanas después de la Semana Santa, a orillas del Guadalquivir se monta una ciudad efímera de lona para celebrar la otra gran cita festiva Sevillana: la Feria. Bécquer, que la conoció en su primera década, allá por 1857, atinó a resumirla con palabras que aún valen: "Fascina y aturde". Dura de martes a domingo y es más selectiva ("señorita") que la Semana Santa. Los desfiles de carretas sobre el albero del ferial por las mañanas y la corrida de toros de cada tarde son sus platos fuertes, además del tapeo, el copeo y el baile por sevillanas. Algo fundamental: hay que tener acceso a alguna caseta, de la forma que sea, para poder vivir la feria desde dentro. Sólo así llega a tener sentido.
Mayo: Cruces de Mayo. Desde principios del mes se instalan en diveros puntos de la ciudad cruces hechas de flores, a veces sobre altares.
Romería del Rocío. Se celebra también en fecha variable, el domingo y lunes de Pentescotés. Considerada como una de las mas multitudinarias romerías del mundo, tiene por escenario las tierras marismeñas, ya onubenses, de Almonte y Doñana. De Sevilla y de Triana parten cuatro hermandades para hacer, entre cantos, plegarias, galope y diversión, el camino hasta el santuario de "la Blanca Paloma". Día 30. San Fernando. Fiesta del santo rey patrono y cristianizador de la ciudad. Su cuerpo incorrupto se expone en la Catedral.
Mayo-Junio: Corpus-Christi. Se celebra un jueves entre finales de mayo y los primero quince días de junio. La procesión, en la que se saca la preciosa custodia de plata de Juan de Arfe, atraviesa las calles sembradas de romero y juncia, engalanadas con altares y arcos triunfales y, en algunos tramos, cubiertas por elegantes toldos. Durante los ocho días que preceden al Corpus, el baile de los seises (en realidad son diez) vuelve a llenar de ecos renacentistas la Catedral.
Julio: 24, 25 y 26. Velá de Santiago y Santa Ana. La fiesta grande de Triana, que se remonta al siglo XVII, es la única que perdura de las numerosas veladas que los barrios sevillanos celebraban antiguamente en honor de sus patronos. En este caso, el Señor Santiago y, sobre todo, Santa Ana, la madre de la Virgen, a la que está consagrada, además, la principal iglesia trianera. Casetas, cantes, juergas, juegos, incluido el muy antiguo y popular de la cucaña… Todo transcurre junto al Guadalquivir hasta el amanecer.
Agosto: Día 15. La Virgen de los Reyes, patrona de la archiiócesis de Sevilla, recibe la visita de muchos sevillanos que desde la temprana madrugada (hacia las 4,30 h) acuden a la Catedral a rendirle culto. A las 8 de la mañana sale una pequeña procesión.
Diciembre: Día 8. La Inmaculada Concepción. Aún antes de que la Iglesia decidiera declarar dogma de fe que la Virgen había sido concebida fuera de la común sumisión humana al pecado original, Sevilla se declaró firme defensora de su honor absoluto. De ahí deriva el especial arraigo que esta fiesta conserva en la ciudad de Murillo, no en vano llamada "la tierra de María Santísima". La festividad es otra ocasión para ver, durante toda la semana, el singular baile de los seises (ahora vestidos de azul) en la catedral.
Día 13. Santa Lucía. Innumerables devotos desfilan ante la imagen de la santa patrona de los invidentes en la iglesia de Santa Catalina.
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